Me gustaría hablar de otra cosa
Me gustaría hablar de antenas y helechos, de dedos que cantan, de árboles que crecen en los estómagos de quienes tragan sus semillas, pero a veces la realidad anula cualquier posibilidad de ficción. No se puede vivir mucho tiempo con los ojos cerrados, en algun momento el olor a muerto espanta los sueños. Y al abrir los ojos es evidente que el paisaje se pudre.
Pero fíjate: en las cabezas ficciosas de los grandes genios, en donde algunos han imaginado una máquina para volar o un artefacto para guardar imágenes para siempre, es en donde se han gestado las ideas que hoy nos tienen en donde estamos y que hacen a la realidad existir. No se trata de vivir con los ojos cerrados, se trata de cerrarlos a veces para tener nuevas posibilidades para enfrentar la realidad, que a veces (y sobre todo en lugares como éste) puede ser un poco caótica y pudrir el paisaje que solía ser tan verde. Pero no importa, porque si a veces hay gente que todavía imagina, entonces, sin duda alguna, el mundo no es un lugar tan feo (nada feo, a decir verdad... al contrario). :)
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